Solo se conserva la portada de sillería adintelada con un escudo en el que aparecen una cruz con dos tibias cruzadas y una calavera. Según la tradición local, fue cárcel de la Inquisición, dependiendo al principio del Tribunal de Jaén y más tarde, del de Murcia. Refleja el esplendor de Villanueva de los Infantes en el siglo XVI, XVII y XVIII.
En el número 47 de la calle Don Tomás el Médico se encuentra la que fue la Casa del Notario Inquisitorial, con el escudo del Santo Oficio, presentando cruz verde sobre fondo negro, ramo de olivo y espada de la justicia sobre zarza ardiendo.